Sabes que sos un fotografo de naturaleza, cuando….

Por Belén Etchegaray

01- Ya no te cuesta levantarte a la madrugada un fin de semana para viajar 100 km y estar en el lugar indicado cuando sale el sol.

02- Te sientes un ingeniero titulado al diseñar y construir tu propio hide casero.

03- Comienzas a llamar a la lechuza de campanario “Tito”.

04- Te pasas seis horas caminando en el campo acarreando kilos de equipo en la espalda y cuando llegas a casa aun tienes fuerza para bajar las cientos de fotos que sacaste.

05- No entiendes a la gente que entra en una casa de fotografía y gasta menos de U$ 500.-

06- Comienzas a odiar a las personas que al ver tus fotos te dice “ahhh pero solo le sacas a animalitos?”

07- Al subir al coche, vayas donde vayas, enumeras antes de salir: “llaves, billetera, registro, seguro, tarjeta verde, extinguidor… guía de aves”.

08- Aunque veas una excelente fotografía le buscas “la quinta pata al gato” solo para justificar que no es perfecta porque vos no la tomaste.

09- La gente no entiende que ahorres durante meses para comprarte un flash (si la cámara ya tiene flash).

10- Comienzas a ver el mundo de manera rectangular aunque no tengas la cámara adelante del ojo.

11- Regresas de las vacaciones con tu familia y todos comienzan a notar que en las fotos no han sido retratadas las personas que participaron de ese viaje.

12- Le comentas a quien esté cerca cómo se llama el ave que está cantando… aun cuando no la pueden ver.

13- Sales a almorzar en tu día laboral y te detienes mirando los pájaros que se posan a pocos metros de ti, odiando no tener al menos un celular con cámara a mano.

14- Te transformas en un “bulto” camuflado que se mueve lentamente en el medio de un campo donde el resto de los mortales no ve nada de nada.

15- Te pasas 10 horas escondido esperando que el ave se pare en la ramita que colocaste estratégicamente.

16- Tienes más fotos de paisajes, flores y bichos que de tus hijos.

17- Para dormirte enumeras mentalmente todo el equipo que tienes que llevar al día siguiente a la salida (y seguro algo te olvidas).

18- Alguna vez escuchaste comentarios como “ahhh!! Pero con esa cámara cualquiera saca esas fotos”, … y sentiste ganas de partirle el lente en la cabeza sin ninguna clase de remordimiento.

19- Comienzas a tener pesadillas reiterativas que tratan que el animal siempre se para cinco metros más allá del alcance de tu objetivo y que cuando quieres acercarte, se va.

20- Aquella especie que hace tiempo buscas retratar aparece solo para posarse dándote la espalda por horas, instante en el cual deja de ser esa especie anhelada para pasar a ser un “ese bicho de mier…”.

21- Puedes vivir sin contacto humano, comida o agua… pero si se te acaba la batería y no tenes una de recambio… caos total!!!

22- Tu coche favorito pasó a ser aquel que te puede llevar a esos lugares donde los demás no llegan.

23- Comienzas a notar un callo en la palma de la mano por el uso constante del mouse pasando fotos de Raw a JPG.

24- Todos comienzan a pedirte que saques las fotos del cumpleaños, del bautismo o la reunión familiar… jamás entendieron que sos fotógrafo de naturaleza.

25- Te comienzan a pasar aves volando por arriba de la cabeza pero no las ves por estar enfocado y concentrado en el posadero.

26- Realizas varios viajes de cientos de kilómetros solo y únicamente para fotografiar ese animalito que “te falta”.

27- Una vez que lograste la foto, vuelves a realizar ese viaje de cientos de kilómetros solo para tratar de mejorar la foto lograda en el anterior viaje.

28- Al no poder salir de tu casa te conformas con pasar 4 horas arrodillado en el jardín buscando algún insecto, y si tienes suerte, luego estarás 3 horas más para sacarle una foto que te guste… y varias horas más ajustándola en el ordenador.

29- La foto de una simple mosca en el jardín de tu casa, puede resultar tan fascinante como la de un león persiguiendo a una gacela en Africa.

30- Cada vez que aprendiste a usar las funciones nuevas del Photoshop, apareció una nueva versión del programa que te obliga a seguir investigando.

31- Finalmente decidiste socializar con tus amigos o familia, pero solo abriste la boca para comentar lo quemado que tenía los blancos la foto que decoraba el restaurante.

32- Cuando finalmente lograste que alguien te pida un presupuesto por una foto, aparece alguien que se la regala solo por verla publicada.

33- Te alegras doblemente cuando llega un fin de semana largo y tu mujer hizo planes con sus amigas, porque así te puedes escapar a algún lado con la cámara sin culpas.

34- Comienzas a tomarle fotos a arañas peludas y serpientes cuando antes el solo nombrarlas te ponía la piel de gallina.

35- Tus amigos piensan que tienes alguna clase de “problema” cuando les hablás de las horas que pasaste armando un posadero, de la variedad de semillas que compraste para los comederos… y de cuáles son los alimentos preferidos de cada ave de tu jardín.

36- Las tarjetas de memoria de varios Gb y las baterías pasan a ser elementos indispensables en tu vida.

37- Algún amigo atinó a tomar las ramas que tenías guardadas con la intención de alimentar el fuego del asado, sin entender que las guardaste para construir un posadero… y ante tu grito desaforado, ninguno de los presentes entendió la importancia de esa “ramita”.

38- Te das cuenta que toda persona que salga a sacar fotos con vos tiene una mejor cámara, un lente más luminoso o de más alcance.

39- Te pasas días enteros estudiando las mil técnicas posibles para obtener la imagen de un colibrí en vuelo y con las alas congeladas.

40- Estas pensando seriamente en tomar clases de yoga para aprender todas las posiciones posibles para no quedarte acalambrado dentro del un hide.

41- No quieres que nadie te hable cuando estas tomando fotos en el jardín, pero cuando lográs la foto llamás a los gritos a toda la familia para que la vean.

42- Tus amigos, familiares y conocidos solo logran captar tu atención total cuando te dicen “foto…”.

43- De a poco las fotografías familiares que decoraban la sala fueron reemplazadas por otras de paisajes donde no hay gente.

44- A tu hijo de dos años le regalaste una cámara compacta y una guía de aves para su cumpleaños.

45- Comienzas a odiar que los teléfonos celulares con cámara de fotos no tengan estabilizador de imagen.

46- Escuchas hablar a un fotógrafo de otra rama de la fotografía y piensas que lo que hace es una tontería comparado con lo tuyo.

47- Después de varias horas de caminata sin ver nada, caminas 100 mts más, y después de esos otros 200 mts más; y después de esos, otros 200… y así el resto de la tarde sin resignarte que en esa zona no hay animales; y al regresar a casa aun estas feliz.

48- Una mañana de domingo, y medio dormido, tratas de explicarle a tu suegra de 87 años las ventajas de un lente más luminoso y con mas alcance.

49- Te das cuenta que tu vida social comienza a perder sentido si hay sol y piesas que puedes estar en otro lado sacando fotos.

50- Comienzas a desarrollar toda clase de técnicas ridículas para pasar desapercibido en el campo sin importarte lo que piensen quienes te ven bajar del coche vestido de esa manera.

51- Miras películas, videos, o series en la televisión y te imaginas la cantidad de fotos que habrías sacado en esos lugares.
52- Las vacaciones las comienzas a programar a raíz de las posibilidades fotográficas que hay en el lugar.

53- Comienzas a negociar con tu familia para ir una semanita a Gesell y una semana a algún lugar para sacar fotos.

54- Alguien ve tus fotos y lo primero que te pregunta es “qué equipo tenés?”… para seguir el comentario de “ahhh, con razón!!”, motivo más que suficiente para que nazcan tus instintos asesinos.

55- Despiertas a la noche a tu compañero/a solo para decirle “escucha… escucha!! Esa que canta es una ranita que se llama….”

56- No puedes pasar por un negocio de fotografía sin pararte a mirar la vidriera por lo menos menos 15 minutos.

57- Tu sueño más grande es ganarte el loto, el quini o el gordo de navidad para poder comprarte lo que quieras en B&H.

58- Piensan que estudias biología o veterinaria cuando te escuchan hablar de animales.

59- Conectarse a Internet significa “hacer una pasadita” por la web para subir y comentar algunas fotos… y esa “pasadita” se transforma en un ritual diario de horas del que no se puede prescindir.

60- En las librerías ya no miras libros de tu profesión, sino que buscás los del National Geographic.

61- Miras un partido de fútbol o de tenis y te detienes a mirar los equipos que tienen los reporteros gráficos, olvidándote de dónde fue la pelotita o quien ganó el partido.

62- Podrías empapelar las paredes de tu oficina con precios y “reviews” de cámaras y accesorios de fotografía.

63- Comienzas a pensar que los filtros de menos $ 250 no son buenos.

64- Sabes que siempre hay algo más que te gustaría tener dentro de la mochila.

65- A pesar de haberte recostado sobre un hormiguero, sigues caminando como si nada tras el pajarito que se te voló 50 metros más adelante sin sacarle la vista de encima.

66- Te caes en el campo y siempre llegás al piso con el brazo en alto sosteniendo la cámara.

67- Comienza a llover y te sacas la campera para proteger el equipo por más que termines con una pulmonía.

68- Vas a cenar con amigos un viernes y piensas que de todos los comensales ninguno se va a levantar a las 4 am para ir a sacar fotos a la mañana siguiente.

69- Comienzas a pensar en cambiar el color plateado de tu coche por uno más verdecito.

70- Después de haber sacado fotos al amanecer desde el río, ves pasar a la gente en bicicleta y piensas que están locos de estar haciendo eso a esa hora cuando podrían estar durmiendo un rato más.

71- Estas yendo para algún lugar que no sea el campo y sentís que te falta una parte de ti (claro! No tienes la mochila, ni la cámara, ni el trípode).

72- Tu sueño es tener el lente con más alcance que exista en el mercado aunque después no sepas como cargarlo.

73- Ves a tus hijos irse a dormir, que la película que estaba viendo tu mujer terminó y sigues sentado en la PC pasando las fotos a JPG.

74- Sales al campo y pones el lente largo sintiendo que ese hecho hace que mágicamente desaparezcan todos los animales que tenías a la vista.

75- La gente te mira con cara de loquito al contarle que estuviste en una montaña con la nieve hasta la rodilla y 20 grados bajo cero solo para sacar una foto… y que lo disfrutaste!!!!

76- Veías que antes cambiabas con tus amigos CDs de música y ahora se convirtieron en CDs con programas de edición de imágenes.

77- Tus amigos y familiares comienzan a aceptar que si te detuviste a tomar una foto, es mejor sacar el mate, los bizcochos, las reposeras, un libro y hasta pensar en una siesta para esperar a que termines.

78- Una parada en la ruta para hacer pis es motivo suficientemente justificado para detenerte solo y unicamente donde hay un buen paisaje y así poder agarrar la cámara.

79- Comienzas a sentir que tus instintos asesinos vuelven a incrementarse con preguntas del tipo “pero para que hiciste semejante viaje, yo saque una foto similar en el zoológico??!!”.

80- En tu casa de fin de semana para todos tus vecinos sos el “loquito que saca fotos”.

81- Odias haber llevado el trípode o haberlo dejado en casa (en ambos casos por igual).

82- Te das cuenta que tu mochila tiene menos compartimientos de los que necesitarías.

83- Te puedes pasar tardes tratando de coser una capa camuflada hasta terminarla, aun cuando en tu vida nunca te cosiste ni un botón.

84- Abres el placard y solo tienes ropa de color verde, marrón y camuflada.

85- En el camping te miran extrañados al estar a la noche sacando fotos sin flash y apuntando al cielo.

86- Al bajar las fotos a la PC pareciera que te estas conectando con la NASA y nadie te puede distraer.

87- Sin saber nada de electrónica comienzas a tomar cursos on line para aprender a hacer una barrera de infrarrojos casera.

88- Sientes haber sacado la foto de tu vida y al subirla a Internet te das cuenta que hay cientos similares.

89- Comienzas a odiar los blancos y negros puros en un mismo encuadre.

90- El equilibrio de tu vida se comienza a regir por la regla de los tercios.

91- Después de muchos años de estudio y millones de fotos, te comienza a dar bronca que cualquiera que se compre una cámara digital se proclame fotógrafo.

92- Viajas el fin de semana a visitar a la abuela al geriátrico y por las dudas llevas la cámara, el trípode, el flash, el posadero, el alpiste, etc.

93- Te enojás porque alguien te dice que agrandando la foto se ven “cuadraditos” en vez de píxeles.

94- Comienzas a debatir acaloradamente si era mejor la analógica a la digital.

95- Te pones feliz porque encontraste el laboratorio que entiende cuando le dices “copía la foto sin tocarle ningún parámetro”.

96- Usas la frase “me hace ruido” aunque nada esté sonando.

97- Ahorcarías a alguien sin remordimiento cuando le muestras la que crees tu mejor foto y te dice “sí, pero yo le hubiera puesto (o sacado)…”

98- Comprendes que todos los animales, e indefectiblemente, siempre se posarán con una rama o pasto adelante.

99- Pienses que te encantaría que existiera el ctrl+z cuando se te escapó un animal antes de poder fotografiarlo.

100- El que atiende el laboratorio de tu barrio comienza a sentir miedo de entregarte las fotos que le dejaste.

101- El médico te dice que tienes que hacer reposo un fin de semana y piensas que está demente.

102- Piensas seriamente en crear una religión para adorar a los megapíxeles.

103- Te pegas un flor de porrazo en el campo y lo primero que miras es que el equipo no tenga un solo rayón… después te miras los propios raspones.

104- Tu peor fantasma comienza a llamarse “suciedad en el sensor”.

105- Una relación de pareja no funciona y la llamas “error 99”.

106- Juntarse con algún amigo pasa a ser lo mismo a “haceme la gamba mientras espero que el pajarito se pose en esa rama”.

107- De solo usar el Word y el Excel, pasas a no poder prescindir del Photoshop, Lightroom, Zoombrowser y otros.

108- Odiando las matemáticas te encuentras haciendo cálculos de cuántos bits tiene un RAW.

109- Las especies dejaron de tener solo nombre común y ahora también tienen uno científico.

110- No importa qué animal es, sino si podrías tomarle una foto.

111- Pasas más tiempo sentado en la PC desculando programas o leyendo tutoriales que del tiempo que le dedicas a tus hijos para ayudarlos con la tarea.

112- Piensas mil veces “no debo” antes de sacar una ramita o pasto que molesta en la composición.

113- Una simple gota cayendo en la canilla del baño te dispara las mil fotos diferentes que podrías sacar.

114- En tu casa comienzas a ver con alegría todos los insectos que antes matabas con “Raid” indiscriminadamente.

115- De golpe comienza a interesarte la jardinería con la sola intención de colocar aquellas plantas que atraen animales.

116- No te importa manejar 12 horas seguidas, para estar 5 horas caminando al sol con la cámara al cuello, sin poder tomar una sola foto.

117- Perder una tarjeta con fotos puede ser causal de suicidio.

118- Después de todo un día caminando en el campo regresas a casa sin una sola foto y dices “pero el contacto con la naturaleza es impagable”.

119- La mejor foto es aquella que aun no sacaste.

120- Entras en grandes depresiones cuando te das cuenta que el equipo que finalmente terminaste de pagar, ya tiene tres modelos nuevos y que el tuyo ya sale la mitad de lo que lo pagaste.

121- Los únicos programas de televisión que atraen tu atención son Animal Planet o NatGeo.

122- Descubres que los únicos pares de zapatos buenos que tienes son los de trekking.

123- Miras con nostalgia esos dos rollos de película que aun guardás en la heladera y sueñas con comprarte un cañón para poder proyectar tus fotos más grandes desde la PC.

124- No te importa trabajar doble turno cuatro días seguidos con tal que tu jefe te deje salir de franco el viernes para irte de viaje con tus amigos (fotógrafos).

125- Te comienzas a sentir Mc Gibber al tratar que las pilas caminen cuando hace 10 grados bajo cero.

126- Tus amigos comienzan a enajenarse cuando les preguntas por “el campo zonal”, “rango dinámico”, “balance de blancos”, “espacio de color” e “histogramas”.

127- Al colocarte las gafas piensas en “hacer foco” para leer el periódico.

128- Comienzas a discutir sobre “Canon vs Nikon” con la misma pasión con la que discutes por tu equipo de fútbol.

129- El clima comienza a ser la razón principal de tus cambios de humor.

130- Mirás con envidia a aquellos que toman fotos con su pequeña y liviana compacta, cuando a ti te duele la espalda y el cuello de cargar el equipo durante todo el día.

131- Cuando ves un fotón en la pantalla del ordenador piensas “con una compacta no la hubiera podido lograr”… y todos los dolores de espalda desaparecen.

132- Comienzas a descubrir especies identificables y no solo dibujitos animados al ver “La era del hielo II” con tus hijos.

133- Te das cuenta que tienes amigos de la infancia y amigos fotógrafos.

134- Comienzas a hablarle a los animales como si éstos te fueran a responder.

135- Un Unimog pasa a ser tu ideal de transporte urbano.

136- Borraste una tarjeta de memoria por error y es razón más que suficiente para que nadie te hable por una semana.

137- Comienzas a sentirte inmune a las picaduras de los mosquitos.

138- La primavera es tu época preferida del año.

139- Comienzas a descubrirles cosas fascinantes a los bichos más feos.

140- Ningún ahorro es suficiente para poder comprarte todo lo que
quisieras tener en la mochila.

141- Una calamidad es haber cargado el trípode por horas para darte cuenta que dejaste la zapata en el equipo que dejaste en casa.

142- Sientes que cualquier clase de bolsa lo suficientemente grande
funciona a la perfección los días de lluvia para poder seguir tomando fotos.

143- Tus CDs y DVDs aumentan proporcionalmente a la cantidad de horas pasadas en el campo y frente a la computadora.

144- Un cable disparador de 40 mts te crea la misma fascinación que el primer Nintendo que te regalaron de chico.

145- Tu ropa Mantagne tiene el mismo valor que tu traje Armany.

146- Tus revistas de fotografía compiten en cantidad con las de decoración y moda de tu mujer en la mesita ratona de la sala.

147- Te olvidas de sacar a pasear al perro, pero jamás de cambiarle el agua al bebedero de los colibríes.

148- Eres la persona más feliz del planeta cuando tu hijo toma su cámara de fotos compacta y se pone a tomar fotos en el jardín junto a vos.

149- Tienes todo el equipo que crees necesitar, siempre aparece alguien mostrándote el chiche nuevo que acaba de salir a la venta en Estados Unidos.

150- La foto que tomaste el año pasado te parezca un desastre comparada a las que has tomado en la última salida.

151- Uno de tus sueños más grandes es ver publicada una foto tuya en el National Geographic.

152- Muestres esta lista a gente que no es fotógrafa de naturaleza y esperás que se sonrían como vos.

153- Al final de leer todo esto no pensas que estas listo para entrar en el loquero, si no que, por el contrario, pensas: “si, definitivamente esto es lo que me apasiona”.

POR: Belén E

5 Responses

  1. Jose Gimenez Says:

    Definitivamente…. no soy un fotografo de la naturaleza.
    Pero me siento identificado con más del 50 % de lo escrito…
    Un abrazo
    JG

  2. Santiago de las Carreras Says:

    Impecable decálogo, con el tiempo habrá que cumplirlo.

    Tengo una foto de un cóndor obtenida en Iruya (Salta) para mandarte.

  3. Franco Vacaflor Says:

    jajajaja ^^
    eso lo sacaste de FNAweb no?!
    un saludo grande
    la verdad que encaja eh!
    jojojo =O.
    Globiten’s 8)

  4. KattyBlackyard Says:

    Hi, very nice post. I have been wonder’n bout this issue,so thanks for posting

  5. CrisBetewsky Says:

    It’s a masterpiece. I have never thought people can have such ideas and thoughts. You are great.

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